En la tarde noche de San Pedro, se vivió unos de los momentos mas emotivos de los últimos días, cuándo se realizó el acto, en donde se bautizara con el nombre de Mari Fayos de Solsona, a una placita enclavada en el corazón del Barrio Santa Rosa de Lima. La Sra Mari,  dueña de un inigualable corazón solidario, entregó su vida por el bien de los vecinos y los niños de toda nuestra ciudad. Todos recuerdan a su figura inextinguible, recorriendo pasillos y golpeando puertas para lograr un objetivo verdaderamente social y a entero beneficio del otro. Un corazón digno a ser imitado y nunca olvidado. Simplemente gracias Mari.  

Su hijo, Mariano, ahora candidato a Concejal por el la lista 3 del Frente Cambia Jujuy, emocionó a propios y extraños, en su sentido recordatorio hacia su querida madre:

» En estos tres años y medio, siempre estamos hablando del gran trabajo que esta realizando nuestro Intendente. Pero ahora quiero agradecer a la amiga y Concejal Liliana Saldaño y su grupo de gente. Porque salio de ella presentar este proyecto en el Concejo Deliberante. Y después fue ella y todos los chicos «Chucho»,»Pato» y ella, fueron quienes vinieron, con el visto bueno de nuestro Intendente, a decir vamos a arreglar la plaza y vamos a ponerle el nombre «Mari».

«Quién era Mari? Ella fue quien nos enseñó, el significado de la palabra política. Del significado de estar a disposición de la gente. El tratar de ayudar. Mari nos enseñó que en la casa siempre había un paquete de arroz para un vecino, siempre  había un buzo que nos sobraba para un vecino. Éramos chicos y le decíamos «Mamá, esta casa parece un centro vecinal», llegábamos almorzar y nos faltaban sillas porque siempre comían los vecinos en la casa.Mi mamá por ahí tenía  y por ahí no tenía luz en la casa, por que desde que no estuvo el papá, siempre la peleamos, la remamos».

«Gracias a Dios, nos enseñó valores. De cuidarnos entre hermanos. El defender el barrio. Hoy vivimos en la nueva ciudad pero Santa Rosa es nuestro corazón. Ayer se dio que caminamos por Santa Rosa, y no podía hablar con los vecinos, porque al sentir los recuerdos, se me llenaban los ojos de lágrimas. Hoy para mi, decirle a mis hijos, que ese espacio tiene el nombre de la abuela…..Gracias «Lili»….. No puedo hablar mas, solo quiero agradecer a todos».