Está cerca de la caída. Parece que en Canadá se puede derrumbar el imperio de Golden State Warriors. Toronto Raptors está dispuesto de lanzar su última avanzada para que no quede ningún ladrillo en pie. En suelo canadiense se librará la quinta disputa que puede ser la última, pero todos saben que el bicampeón está herido, pero de ninguna manera muerto, aunque saben que para salvar la dinastía necesitan de un elemento clave: Kevin Durant. Pero es tan grande la incertidumbre acerca de su presencia que nadie se atreve a dar un paso más allá. Ni los Raptors a probarse el anillo ni los Warriors a pensar en la épica de remontar una historia que lo tiene contra las cuerdas.

A un mes de haberse lesionado, Kevin Durant volvió a entrenar.

Se cuida cada palabra y nadie arriesga más de la cuenta. Las noticias son flacas, un poco por estrategia y otro tanto porque es imposible dar certezas cuando se trata de la evolución física de una protagonista. Hace más de un mes que Durant está afuera de las canchas (tiene una distensión en el gemelo derecho) y los anuncios de su retorno al campo son inciertos. Mark Medina, periodista en The Mercury News, comunicó que el astro de los Warriors trabajó con el Dr. Rick Celebrini todos los días y lo hará nuevamente en Toronto. Pero aún no está claro si va a jugar. Durante la semana pasada, Durant realizó algunos trabajos con el resto del grupo, pero no está claro si ha intensificado estas tareas.

Kawhi Leonard., de Toronto, está dominando la serie ante Golden State; hasta el momento, no encontró oposición en los Warriors y Durant llega al rescate, pero con un riesgo muy grande

En los Raptors son cautelosos, aunque están ante la oportunidad más importante, ya que en su casa puede destrozar los sueños de tricampeonato de Golden State. Pero justamente la experiencia de sus soldados es la que hace que envíen mensajes públicos para bajar la expectativa: «Ganamos tres partidos, pero gana el primero que llega a cuatro y lo entendemos. Ellos son los campeones defensores, y no se van a rendir tan fácil. Vendrán preparados para luchar el próximo encuentro, y así nos vamos a preparar nosotros», dijo Kyle Lowry.

Y las formas que eligió el entrenador de Toronto, Nick Nurse, para calmar la ansiedad general permite comprender en qué punto está la lucha por el anillo de la NBA: «Nunca hablamos del resultado de la serie. No podemos permitirnos que la gente nos lleve a un lugar en donde no estamos. Sabemos que estamos ante un gran rival y que tenemos que hacer muchísimo para ganarles». Y Kawhi Leonard, con su estilo, explicó: «No hicimos nada más que ganar 3 juegos, para ser campeones hay que ganar 4 y para eso todavía falta».