La detección temprana y un diagnóstico adecuado en una situación clínica inicial aumentan las probabilidades de curación de la patología junto a la adopción de hábitos de vida saludables y la realización de controles médicos habituales. El cáncer de mama afecta principalmente a las mujeres, aumentando el riesgo con la edad y, aunque en menor medida, también se da en varones.

En respuesta a ello la cartera sanitaria brinda a la población más acceso a la mamografía, a través de las atenciones itinerantes del camión sanitario en el interior, los servicios fijos en las instituciones públicas de referencia y el trabajo en terreno de agentes sanitarios, especialmente en los lugares de difícil acceso geográfico.

«En el país, la edad en promedio de aparición de la afección es a partir de los 46 años; solo un siete por ciento es diagnosticado con la enfermedad antes de los 40 y en pacientes con factor de riesgo heredofamiliar, es decir, una fuerte sospecha de que existe alguna mutación genética, se recomienda realizar el examen a partir de los 35”, explicó Carlos Zurueta, miembro del Instituto Provincial del Cáncer.

Además, dado que esta patología es la primera causa de muerte por cáncer en el país, Zurueta enfatizó que “la realización del examen mamográfico es el único método reconocido para la detección precoz, ya que, si bien el autoexamen mamario forma parte de la rutina y del examen general de la paciente, esta práctica por sí sola no implica una reducción de la mortalidad ni una detección temprana”.

Cabe mencionar que “si bien no es una enfermedad prevenible, se pueden disminuir los factores de riesgo como la obesidad, el uso de anticonceptivo, consumo de tabaco o alcohol, a través de la promoción de la salud y fundamentalmente concientizando a la población de la importancia de una vida saludable y de realizarse controles médicos regulares”, concluyó el especialista.