Cada provincia debe decidir en su territorio. Afecta a un universo de alumnos que incluye sólo a los que habitan grandes urbes con más de 500 mil habitantes

Los 24 ministros de Educación de todo el país, reunidos en el Consejo Federal de Educación ayer a la tarde con el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, aprobaron de forma unánime el regreso a las clases presenciales basadas en un indicador epidemiológico que cada provincia utilizará para autorizar la apertura de las escuelas.

Finalizada la reunión se dispuso que en distritos calificados como de “bajo riesgo” de contagios se podrá retomar progresivamente el regreso a las clases en todos los niveles educativos.

También se decidió que en los distritos de “mediano riesgo” se podrán organizar “actividades educativas no escolares” para grupos de no más de 10 personas, “preferentemente al aire libre”.

Se trata de un universo de alumnos que incluye sólo a los que habitan grandes urbes con más de 500 mil habitantes.

Si se clasifica a una provincia con riesgo alto no se autorizaría la vuelta a clases presenciales; en el caso de riesgo medio sólo se podría regresar en algunas escuelas y cuando el riesgo sea bajo habrá una vuelta progresiva a las aulas, detallaron las fuentes.

Cabe recordar que hasta el momento solo Formosa, La Pampa y San Luis tienen clases presenciales, y San Juan, Catamarca y Santiago del Estero habían comenzado el retorno, pero retrocedieron al respecto.

Es en el caso de Corrientes, Salta, Santa Fe, Chubut, Córdoba, Tucumán, La Rioja y Tierra del Fuego que prefieren esperar para un retorno.

Se menciona específicamente “actividades presenciales de cierre del año para estudiantes del último año de nivel primario y de nivel secundario”.

Se aplica así el ya anunciado “semáforo epidemiológico” o “guía de análisis de riesgo epidemiológico” que habían definido el miércoles los equipos de salud en una reunión con el ministro Trotta. Será este índice el que determine en cada jurisdicción si se la define como de bajo, mediano o alto riesgo al volver a encuentros educativos presenciales, pero se aclara que la decisión final sobre implementar el regreso o no, más allá de que los indicadores lo permitan, queda a cargo de cada gobernador.