A partir de un trabajo interinstitucional desarrollado entre el Ministerio de Ambiente y el CONICET, a través de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), se encuentra en la etapa final de construcción, un Módulo de investigación científica instalado junto a la Casilla de Control del Guardaparque, en la Laguna de Vilama. Se estudia colocar allí también un puesto de control policial para fortalecer la presencia de las fuerzas de seguridad, en la zona donde se encontraron ejemplares de vicuñas muertas en el mes de abril, producto de la caza furtiva.

A cargo de la iniciativa se encuentra el Dr. Alejandro Pietrek (CONICET – UNSa), quien lleva adelante la donación e instalación del Módulo, junto con los técnicos de la Dirección de Protección de la Biodiversidad y Áreas Protegidas del Ministerio de Ambiente de Jujuy. La infraestructura del módulo consta de cocina y una oficina que será equipada para realizar los trabajos científicos; y se complementa con el otro módulo (Casilla del control), donde estará el baño y un área con camas cucheta para descansar.

“Allí se podrán realizar trabajos de investigación tales como estudios de la vegetación a través de inventarios de vegetación; estudio de la población de vicuñas, de gato andino, chinchilla e inventarios de flamencos, entre otras acciones”, según explicó el Director de Protección de la Biodiversidad y Áreas Protegidas, Daniel Zenón.

Puesto de control y vigilancia policial

Por otro lado, miembros del Cuerpo Especial de Operaciones Policiales (CEOP) del Ministerio de Seguridad de Jujuy; el guardaparque de Laguna de Vilama, Sixto Llampa; y el Comunero de la comunidad aborigen de Lagunillas del Farallón, Felix Llampa, hicieron un recorrido y reconocimiento en la zona donde se encontraron ejemplares de vicuñas muertas, producto de la caza furtiva.

En la oportunidad, los integrantes de cada organismo mantuvieron un diálogo acerca de la situación de caza furtiva, que constituye un delito ambiental penado por la ley, se explicó a las fuerzas policiales el modus operandi de los cazadores, y se identificaron los lugares más afectados: paraje Cueva Amarilla y Abra de Vilama, al límite con Bolivia.

En ese marco se analiza la posibilidad de que la Policía de la Provincia pueda instalar un Puesto de control y vigilancia en la casilla del guardaparques, ubicado a un km de la zona donde se detectó la última caza, y a 35 km de la comunidad.