La iniciativa surgió el 1 de agosto pasado y estableció que los infractores de faltas menores (como ausencia de casco o auto mal estacionado) pudieran pagar por única vez con una donación de sangre propia o de alguien que envíen en su nombre. Sucedió en Salta, donde el juez del Tribunal de Faltas de la Municipalidad de Tartagal, Farid Obeid, dictaminó el polémico fallo. Además, Obeid informó que el donante podía ser la persona infraccionada o un tercero propuesto por ella.

“Es una alternativa bastante buena (…) para subsanar la infracción”, afirmó el juez Obeid en declaraciones a un canal de noticias local. En su testimonio, describió a la donación de sangre como alternativa del trabajo comunitario para resarcir las infracciones menores “siempre que no sea reincidente”. Aunque aclaró que la persona infractora primero debía decidir si se acogía al beneficio y luego dar los datos de quien iba a donar la sangre.