Una cooperativa del norte de la provincia, con más de un centenar de pequeños productores asociados y una planta de alimentos que funciona en Maimará, empezará a producir papas andinas fritas.

Algunas de las variedades nativas de papas, aptas para su aprovechamiento industrial.

La apuesta, que busca «resignificar el mercado de las papas andinas», es financiada a través de la convocatoria Proyectos Federales de Innovación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación e impulsada por la Agencia de Ciencia, Tecnología e Innovación de Jujuy, en base a investigaciones del INTA y la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu).

«Se partió de un trabajo con el INTA Abra Pampa y Balcarce en el que se identificó mejoras sobre algunas variedades nativas de papas para su aprovechamiento industrial; luego, vinculamos a un equipo de la UNJu», comentó a Télam, Miriam Serrano, titular de la Agencia de Ciencia y Tecnología de Jujuy.

También se sumó la cooperativa Cauqueva, que, con unos 27 años trabajando en aportar a la puesta en valor de los cultivos andinos, cuenta con instalaciones y las autorizaciones necesarias para la venta de una gran variedad de productos alimenticios que elabora.

«El proyecto permite complementar equipamiento para la producción de los snacks de papas andinas, que en julio proyectamos ya se logre iniciar su venta», sostuvo Serrano, al referirse a los avances de la iniciativa, que incluye capacitaciones por parte del equipo de la UNJu y pruebas pilotos que ya resultaron «bastante promisorias».

«Se alcanza un alto valor agregado que permite pagar precios razonables a los productores y, sobre todo, demandar más volúmenes, lo que ayuda en conservar los cultivos andinos», expresó Javier Rodríguez, integrante de Cauqueva.

En diálogo con Télam, Rodríguez explicó que hay «una tremenda diversidad respecto de los cultivos ancestrales que por el avance de la modernidad se fueron perdiendo» y que, en el caso de las papas andinas, el esquema comercial de la cooperativa integra 35 de las más de 100 variedades que existen.

Al respecto, acotó que para los snacks -se proyecta producirse inicialmente unos 2.500 paquetes de forma diaria- se comenzará con el aprovechamiento de unas cinco variedades, las cuales ya fueron evaluadas como aptas para la producción que se pretende, aunque se seguirá con pruebas.

«La idea es que salgan con cáscara, que hay de distintos colores, como ser rosadas, violetas, negras; también hay variedades todas rojas y moradas por dentro, lo que presentará un colorido tremendo», ponderó Rodríguez sobre el producto final.

En tanto, puso en valor que las papas andinas son «más sabrosas que la papa común» y que dentro del desarrollo en marcha también proyectan una línea de saborizadas con deshidratados de hortalizas y aromáticas que produce la cooperativa.

Finalmente, mencionó que, como parte de una innovación introducida por los investigadores de la UNJu, la elaboración de las papas fritas resultará con una absorción de sólo 30% de la cantidad de aceite habitual, lo que potenciará su atractivo.

La materia prima será proporcionada por los productores asociados de la cooperativa, aunque recientemente se conformó una Mesa de la Papa, con organizaciones y comunidades de Jujuy y Salta, que podrán ampliar la provisión necesaria.

Los snacks estarán disponibles inicialmente en tres puntos de venta con los que cuenta Cauqueva en Jujuy y otros 40 en todo el país de la Red Alimentos Cooperativos.