¡Fueron cazadas hasta que desaparecieron de la zona!
Las ballenas Sei volvieron a la Patagonia argentina: desde el siglo pasado no se las veía en la zona.
“Sé que moviendo la mano, la ballena Franca te mira y te sigue el movimiento. Entonces probé cómo funcionaba el mismo gesto con la ballena Sei y dio resultado porque le dio curiosidad”, contó el capitán Bottazzi a La Nación.
“Tomó confianza con nosotros, se fue, y después, empezaron a acercarse más. La segunda vino todavía con más confianza y se nos puso al lado”, dijo sobre uno de los encuentros.
Con el apoyo del programa Pristine Seas, de National Geographic, un grupo de investigación está estudiando los comportamientos de las ballenas (Cesimar-Cenpat-Conicet).
El equipo lo integran buzos, capitanes, biólogos, documentalistas.
¡Hasta la Fuerza Aérea Argentina dio una mano para sobrevolar la zona y poder contarlas!

