La idea es moverse con pies de plomo y no arriesgarse a una flotación en un año clave. El Central tiene muchas reservas líquidas para mantener la brecha debajo del 10%. Milei reconoció su preocupación por el impacto de la apreciación cambiaria en las empresas, que solo podría revertirse con menos controles.
Javier Milei en persona se ocupó a través de varias apariciones y en distintos formatos (cadena nacional, streaming y entrevista radial) de delinear los próximos pasos del plan económicos. Una de las novedades que aportó fue su preocupación por el comportamiento del tipo de cambio. “Ahora tenemos el problema que baja el dólar, porque si sigue cayendo muchos sectores se van a ir a la quiebra”, dijo el presidente.
La “fase 2″ del plan, que se lanzó a principios de julio tuvo mejores resultados a los esperados por el propio equipo económico. Luis Caputo se había puesto como meta que los dólares financieros retrocedieran desde 1.500 hasta 1.100 pesos. En aquel momento la mayoría pensó que se trataba de una expresión de deseos o de marcar un rumbo. Finalmente, el derrumbe fue incluso mayor y en corto tiempo: la cotización nominal llegó a retroceder 30% desde aquel pico.
En un clima de mayor confianza, la caída nominal del dólar tiene muchas razones. Básicamente se explica por la continuidad del cepo cambiario, tasa de interés real positiva y la decisión de mantener fija la cantidad de pesos que corresponden a la base monetaria ampliada. Coincide, además, con la eliminación del impuesto PAIS y con una apertura comercial, que permite a cualquiera importar sin restricciones y pagando los aranceles correspondientes.
Fuente: Infobae

