A CUÁNTO PODRÍA LLEGAR EL DÓLAR EN LA SEGUNDA MITAD DEL AÑO SEGÚN EL MERCADO

Proyecciones actualizadas estiman una desaceleración inflacionaria y nuevas pautas para la política monetaria, en un contexto de flexibilización del tipo de cambio oficial

Las proyecciones relevadas en abril por FocusEconomics entre consultoras, bancos y analistas financieros internacionales mostraron un panorama renovado para la economía argentina, a partir del nuevo régimen cambiario implementado por el Gobierno nacional. El informe reflejó un escenario de apreciación moderada del peso, menores restricciones a las importaciones y una evolución positiva de las expectativas de crecimiento económico. El eje central del análisis estuvo puesto en la flotación administrada del tipo de cambio oficial, tras la eliminación del esquema de “crawling peg” al 1% mensual.

Desde mediados de abril, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) habilitó un sistema de bandas que permite al tipo de cambio moverse entre los $1.000 y $1.400 por dólar, una modificación que supuso el abandono del deslizamiento administrado de la divisa. En ese marco, el tipo de cambio oficial se ubicó en $1.075,5 por dólar el 11 de abril, mientras que en el mercado paralelo cotizó a $1.375, con una brecha de más del 27%.

Las previsiones del consenso de FocusEconomics indicaron que el dólar oficial podría cerrar 2025 en $1.306,4, con una depreciación acumulada del 21,3% respecto de diciembre del año anterior. A la vez, se estimó que el tipo de cambio paralelo seguirá fluctuando con amplitud, aunque sin una ruptura brusca del equilibrio macroeconómico. Esta estabilidad prevista obedecería, en parte, al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por un préstamo de USD 20.000 millones, de los cuales USD 12.000 millones ya fueron transferidos a las arcas del BCRA para reforzar las reservas internacionales.

Inflación y política monetaria

Según el documento, la inflación en marzo alcanzó el 55,9% interanual, una caída respecto al 66,9% de febrero, y el nivel más bajo desde marzo de 2022. No obstante, la suba mensual de precios fue de 3,73%, superior al 2,40% de febrero. En términos anuales, la inflación promedio proyectada para 2025 se ubicó en 42,9%, con una tendencia descendente también para 2026, cuando los precios avanzarían un 25,5% en promedio. Las expectativas de inflación incorporaron los efectos potenciales de una mayor depreciación del peso, producto de la flexibilización cambiaria, aunque los analistas destacaron que la política de ajuste fiscal, la desregulación de precios y la apertura comercial podrían contrarrestar ese impacto.

En el terreno monetario, el BCRA redujo en enero su tasa de referencia del 32% al 29%, acumulando una baja de 104 puntos porcentuales desde finales de 2023. Esta tendencia bajista respondió al descenso de la inflación y a la implementación de una política fiscal contractiva. El informe indicó que la tasa podría seguir bajando durante 2025, y cerrar el año en 26,8%, en tanto que para fines de 2026 se proyectó un nivel de 18,44%.

Actividad económica e inversión

El crecimiento económico de Argentina para 2025 fue proyectado en 4,8%, más del doble del promedio estimado para Latinoamérica (2,1%). El pronóstico mejoró 0,2 puntos porcentuales respecto al mes anterior y se sostuvo en un escenario de menores restricciones cambiarias, desaceleración inflacionaria, impulso a la inversión privada y aumento de las exportaciones. La previsión para 2026 también fue positiva, con una expansión del 3,5%.

En el cuarto trimestre de 2024, el Producto Bruto Interno (PBI) creció 1,4% respecto al trimestre anterior, cuando se había registrado un alza de 4,3%. La desaceleración era esperada tras el fuerte rebote de la tercera parte del año. En la comparación interanual, el crecimiento fue del 2,1%, el mejor desde el tercer trimestre de 2022.

El informe subrayó el avance de la inversión fija bruta, que en el cuarto trimestre creció 11,3%, superior al 10,3% del trimestre anterior. Por su parte, el consumo privado también se expandió, con un alza del 3,2% trimestral. El consumo público, en cambio, mostró una desaceleración, con un incremento del 0,8%, menor al 1,7% del tercer trimestre.

Entre los factores externos, se destacó la mejora de las exportaciones de bienes y servicios, que crecieron 7,7% en el último trimestre del año, frente al 3,5% del trimestre anterior. Las importaciones también crecieron, con un aumento del 12,9% intertrimestral, en parte por la flexibilización de las trabas administrativas y la apreciación del tipo de cambio real.

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