El exgobernador de Jujuy, Gerardo Morales, cuestionó la falta de mantenimiento y financiamiento de las rutas nacionales y advirtió sobre las consecuencias que podría generar el retiro del Estado de áreas estratégicas vinculadas con la infraestructura y el transporte.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista concedida a Streammax, medio de San Salvador de Jujuy, en la que el exmandatario provincial analizó la situación actual del país, la relación entre la Nación y las provincias y la necesidad de sostener políticas públicas de inversión a largo plazo.
Morales expresó su preocupación por el estado de las rutas nacionales y sostuvo que la situación podría agravarse si no se garantiza una participación activa del Gobierno nacional. En ese sentido, manifestó: “Me preocupa porque está pasando lo mismo que en la década del 90, ¿no? Como se dejó los ferrocarriles, ahora las rutas”.
Cabe destacar que el exgobernador relacionó la falta de mantenimiento vial con un proceso de retiro del Estado nacional de determinadas responsabilidades. Según explicó, las provincias están asumiendo obligaciones y gastos que anteriormente correspondían a la Nación.
“Es decir, de pronto, Nación empezó a tirar, a desprenderse, ¿no es cierto?, de muchos compromisos que los tienen que asumir las provincias”, afirmó Morales.
Asimismo, sostuvo que el deterioro de las rutas nacionales afecta directamente la actividad económica y productiva, debido a que estas vías resultan fundamentales para el transporte de mercaderías, la circulación de personas y la integración de las distintas regiones del país.
Sumado a ello, advirtió que la falta de inversión sostenida puede generar daños que luego resulten difíciles y costosos de revertir. “Y lo que particularmente está pasando con las rutas nacionales también, porque nos va a pasar como con los ferrocarriles, y esas son cosas que después te cuesta volver a reponer”, expresó.
El deterioro de las rutas y el abandono de los ferrocarriles en la década de 1990
Morales comparó la situación actual de las rutas nacionales con el abandono del sistema ferroviario durante la década de 1990. Para el exmandatario, ambas situaciones responden a una disminución de la presencia estatal en áreas esenciales para el desarrollo del país.
“Como se dejó los ferrocarriles, ahora las rutas”, señaló durante la entrevista. A partir de esta comparación, advirtió que la ausencia de inversión puede provocar consecuencias estructurales que se extiendan durante varios años.
Es importante mencionar además que Morales consideró que la pérdida de infraestructura no solo afecta al presente, sino también a las generaciones futuras y a las posibilidades de crecimiento productivo. “Entonces, yo creo que eso, si nos está pasando lo que nos pasó con los ferrocarriles, lo mismo con las rutas y algunas otras situaciones, entonces después terminás lamentando la producción, las futuras generaciones”, sostuvo.
El exgobernador recordó que la recuperación de los ferrocarriles demanda importantes recursos económicos, planificación y tiempo, por lo que insistió en la necesidad de evitar que las rutas nacionales atraviesen un proceso similar.
El papel del Estado y la necesidad de inversión en transporte
Morales defendió la intervención del Estado en la construcción, el mantenimiento y el financiamiento de la infraestructura pública. En ese marco, señaló que la inversión en rutas y ferrocarriles constituye una política estratégica para garantizar la logística y el transporte de la producción.
“Y ningún país en el mundo hace esto. Inglaterra, que es la cuna del liberalismo, el Estado invierte en rutas, en rutas férreas y carreteras, infraestructura para la logística, para el transporte de la producción”, afirmó.
Asimismo, agregó: “Europa también, Estados Unidos también, China ni te cuento”.
A partir de estos ejemplos, Morales cuestionó la reducción de la inversión pública nacional y sostuvo que incluso los países con economías de orientación liberal mantienen una fuerte presencia estatal en materia de infraestructura.
Sumado a ello, remarcó que el financiamiento de las rutas, los ferrocarriles y los sistemas de transporte no debe ser considerado únicamente como un gasto, sino como una inversión necesaria para fortalecer la producción, mejorar la conectividad y promover el desarrollo económico.
Cabe destacar que, para el exgobernador, la infraestructura pública debe formar parte de una planificación sostenida y de largo plazo. En este sentido, advirtió que abandonar obras o dejar de financiar el mantenimiento puede afectar la competitividad de las provincias y profundizar las desigualdades entre las distintas regiones del país.
