El fenómeno climático de El Niño mantiene la atención de los especialistas de cara al verano 2026-2027, ante la posibilidad de que genere cambios en las temperaturas y las precipitaciones en distintas regiones de la Argentina. Las proyecciones contemplan escenarios de lluvias abundantes, tormentas intensas y posibles inundaciones en algunas zonas, aunque sus efectos no serán iguales en todo el territorio.
El tema fue analizado por el doctor en Ciencias de la Atmósfera e investigador del Conicet, Juan Rivera, durante una entrevista con el programa La Voz En Vivo. El especialista explicó que el calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial puede influir en la circulación atmosférica y modificar los patrones de lluvia y temperatura.
Según las estimaciones difundidas, el fenómeno podría alcanzar una intensidad importante durante los próximos meses y mantener su influencia hasta el otoño de 2027. Sin embargo, cabe destacar que la intensidad de El Niño no determina por sí sola el comportamiento del tiempo en cada provincia, ya que también intervienen otros factores atmosféricos y regionales.
Cómo podría impactar en el país
En distintas regiones de la Argentina, El Niño puede favorecer un aumento de las precipitaciones y generar condiciones propicias para tormentas fuertes, lluvias concentradas en períodos breves y crecidas de ríos y arroyos.
El riesgo no será uniforme. Mientras que algunas áreas podrían enfrentar excesos hídricos, en otras el comportamiento de las lluvias podría mantenerse dentro de los valores habituales o incluso presentar déficits. Por este motivo, los organismos técnicos realizan un seguimiento de las condiciones meteorológicas e hidrológicas para identificar las zonas que requieren mayor atención.
Sumado a ello, la combinación de lluvias intensas y suelos con elevada humedad puede aumentar las posibilidades de anegamientos e inundaciones, especialmente en sectores vulnerables. Por eso, las autoridades recomiendan seguir los pronósticos y las alertas oficiales durante la temporada de lluvias.
Qué se espera para la provincia de Jujuy
En Jujuy, el panorama presenta características particulares. Los antecedentes climáticos analizados por el Servicio Meteorológico Nacional indican que, durante episodios intensos de El Niño, las temperaturas medias del trimestre octubre-noviembre-diciembre pueden ubicarse por debajo de los valores habituales en buena parte del Noroeste Argentino.
Esto no significa que no habrá jornadas de calor, sino que el promedio de las temperaturas podría resultar inferior al esperado para la época. Asimismo, las condiciones pueden variar considerablemente entre la Quebrada, la Puna, los Valles y las Yungas, debido a las diferencias geográficas y climáticas de la provincia.
En cuanto a las precipitaciones, los escenarios considerados para la temporada de verano 2026-2027 contemplan la posibilidad de lluvias intensas y crecidas de cursos de agua en determinados sectores jujeños. Las regiones de los Valles, el Ramal y las Yungas aparecen entre las áreas que requieren especial seguimiento ante eventuales episodios de precipitaciones concentradas.
Es importante mencionar, además, que las proyecciones no anticipan necesariamente un impacto mayor en toda la provincia. Los escenarios técnicos contemplan distintas posibilidades para Jujuy, por lo que será fundamental observar cómo evoluciona el fenómeno y qué indican las actualizaciones de los pronósticos oficiales.
El cambio climático y la intensidad de las tormentas
Los especialistas también advierten sobre la influencia del cambio climático en los fenómenos extremos. Si bien El Niño es un proceso natural de interacción entre el océano y la atmósfera, el calentamiento global incrementa la cantidad de vapor de agua que puede contener el aire, lo que puede favorecer precipitaciones más intensas cuando se presentan las condiciones adecuadas.
Ante este escenario, el seguimiento de las alertas meteorológicas resulta fundamental tanto para la población como para las autoridades encargadas de la prevención. En Jujuy, prestar atención a los avisos por tormentas, evitar atravesar cauces crecidos y mantenerse informado sobre la situación de ríos y arroyos son medidas importantes durante la temporada estival.
De esta manera, el desarrollo de El Niño será uno de los factores a observar durante los próximos meses. Su evolución permitirá precisar mejor las tendencias climáticas para cada región del país y determinar qué sectores podrían verse más afectados por las lluvias y los eventos meteorológicos extremos.
Fuente: La Voz.
