A más de un año de la tragedia ocurrida en diciembre de 2024, se difundieron imágenes inéditas del colapso del Puente Juscelino Kubitschek, un hecho que dejó un saldo de 14 personas fallecidas, tres desaparecidas y un herido.
Los registros, que comenzaron a circular recientemente, muestran el instante exacto en que el tramo central de la estructura cede de manera abrupta. En cuestión de segundos, camiones, vehículos particulares y una motocicleta caen al río, evidenciando la magnitud y la rapidez del derrumbe.
Según el informe de la Policía Federal de Brasil, la causa del colapso fue la deformación estructural del tramo central, provocada por el peso excesivo de los vehículos que transitaban por el puente en ese momento.
La estructura, que había sido construida en 1960, contaba con mantenimientos limitados realizados entre 1998 y 2000. Estas condiciones previas son hoy objeto de fuertes cuestionamientos en torno al estado general del puente al momento del accidente.
Mientras tanto, las familias de las víctimas continúan esperando indemnizaciones, en un contexto de creciente presión sobre las autoridades para que den respuestas. En ese marco, la abogada Melissa Fachinello, representante de los afectados, fue contundente: “Una tragedia que se podría haber evitado con cuidado, mantenimiento, supervisión y responsabilidad”.
El caso reabre el debate sobre la posible negligencia en materia de infraestructura y la falta de controles, factores que, según especialistas y allegados a las víctimas, pueden derivar en desastres evitables.

