Derrotó 3 a 2 al equipo de Eduardo Coudet en un encuentro vibrante y se quedó con el Apertura.
EL Club Atlético Belgrano escribió una página histórica este domingo y se consagró campeón del Torneo Apertura del fútbol argentino tras derrotar 3 a 2 al Club Atlético River Plate en una final electrizante disputada en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba. El Pirata logró una remontada épica sobre el cierre del encuentro y desató una fiesta inolvidable.
El equipo dirigido por Ricardo Zielinski reaccionó cuando parecía derrotado y terminó dándole la vuelta un partido cargado de emociones, polémicas y goles. El héroe de la tarde fue Nicolás Fernández, quien marcó dos tantos en los últimos minutos y selló una remontada histórica ante un River que estuvo dos veces en ventaja.
El Millonario había golpeado primero a los 17 minutos del primer tiempo. Tras un desborde de Tomás Galván por la derecha, Facundo Colidio apareció debajo del arco para empujar la pelota y marcar el 1 a 0 para los dirigidos por Eduardo Coudet.
Sin embargo, Belgrano respondió rápidamente y encontró el empate a los 26 minutos. Luego de un córner ejecutado por Lucas Zelarayán, el defensor Leonardo Morales ganó de cabeza en el primer palo y puso el 1 a 1 que hizo explotar al Kempes.
En el complemento, River volvió a ponerse arriba gracias a Tomás Galván. El mediocampista definió cruzado tras una gran asistencia de Colidio y estampó el 2 a 1 a los 14 minutos del segundo tiempo. A partir de allí, el conjunto de Núñez parecía controlar la final y acariciaba el título.
Pero el cierre sería completamente inesperado. A los 38 minutos, el árbitro Yael Falcón Pérez sancionó penal para Belgrano tras revisar en el VAR una mano de Lautaro Rivero dentro del área. Nicolás Fernández se hizo cargo de la ejecución y marcó el 2 a 2 con un remate potente al ángulo.
El golpe anímico fue letal para River. Apenas tres minutos después, Belgrano volvió a atacar y otra vez apareció Fernández para marcar el 3 a 2 definitivo. El delantero aprovechó el desconcierto defensivo rival y terminó convirtiéndose en el gran protagonista de una final que quedará en la historia del club cordobés.
Tras el pitazo final, los jugadores de Belgrano se abrazaron en medio de lágrimas, mientras miles de hinchas desataron una celebración multitudinaria en las tribunas del Kempes y en distintos puntos de Córdoba.
Fuente: El Sol

