Este lunes 21 de septiembre comienza la primavera en Argentina, una fecha que tradicionalmente coincide con la celebración del Día del Estudiante. Aunque el equinoccio astronómico puede producirse el 22 o 23 de septiembre según el año, en nuestro país el 21 quedó instalado culturalmente como el día para recibir la nueva estación, con encuentros al aire libre, festejos y actividades protagonizadas especialmente por los jóvenes.
La primavera está asociada con la renovación de la naturaleza, el aumento progresivo de las temperaturas y los días con más horas de luz. Por eso, la fecha se convirtió también en una celebración vinculada con la alegría, el encuentro y el comienzo de una etapa caracterizada por el florecimiento de plantas y árboles.
En los últimos años, regalar flores amarillas cada 21 de septiembre se transformó en una tendencia muy popular. La costumbre está vinculada principalmente con la telenovela argentina “Floricienta”, donde la protagonista soñaba con recibir flores amarillas de la persona que amaba. Con el tiempo, las redes sociales recuperaron la canción y convirtieron el gesto en un símbolo de amor, afecto, amistad y buenos deseos.
Así, cada comienzo de primavera las flores amarillas vuelven a ocupar vidrieras, redes sociales y regalos. Girasoles, rosas, margaritas y otras variedades de este color se convirtieron en protagonistas de una tradición contemporánea que acompaña la llegada de una de las estaciones más esperadas del año.
