El músico tenía 77 años y falleció en su casa de Parque Leloir. Estaba enfermo de Parkinson y se había retirado de los escenarios en 2017, aunque se mantuvo activo hasta sus últimos días. Profunda conmoción en el rock argentino.
La noticia del fallecimiento de Indio Solari este 5 de junio sacudió a la escena musical y cultural argentina. Figura central del rock nacional y líder indiscutido de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, dejó un legado que trasciende generaciones, estilos y fronteras. Su partida marca el cierre de una etapa para millones de seguidores que encontraron en sus canciones una voz propia y una forma de interpretar la realidad.
El artista murió a los 77 años en su domicilio de Parque Leloir, en el partido bonaerense de Ituzaingó. Desde hacía años enfrentaba la enfermedad de Parkinson, diagnóstico que él mismo había hecho público en 2016. Su última presentación masiva fue en 2017, aunque continuó desarrollando proyectos musicales y manteniendo contacto con su público a través de entrevistas, publicaciones y nuevas producciones.
Dueño de un perfil bajo y de una relación distante con los medios tradicionales, Solari construyó una figura única dentro de la cultura argentina. Su influencia trascendió ampliamente el ámbito musical para convertirse en un referente de la contracultura, la independencia artística y la resistencia cultural. Sus letras, cargadas de simbolismo, metáforas y lecturas sociales, alimentaron durante décadas el fervor de una comunidad de seguidores que encontró en su obra una identidad compartida.
Nacido como Carlos Alberto Solari, el músico alcanzó una dimensión mítica al frente de Los Redonditos de Ricota, una de las bandas más influyentes de la historia del rock argentino. Tras la separación del grupo en 2001, continuó una exitosa carrera solista junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, convocando multitudes en cada presentación.
Además de su aporte artístico, Solari sostuvo posiciones políticas y sociales que lo convirtieron en una voz influyente dentro del debate público. Se definía como peronista y reivindicó en numerosas oportunidades la importancia de la justicia social, los derechos de los trabajadores y el rol de los movimientos populares en la historia argentina. Su mirada crítica sobre la realidad nacional también quedó reflejada en buena parte de su obra.
La noticia de su muerte generó una inmediata ola de mensajes de despedida por parte de músicos, artistas, dirigentes políticos y seguidores de todo el país. Las redes sociales se inundaron de recuerdos, fotografías, fragmentos de canciones y homenajes a quien fue considerado una de las figuras más importantes de la música popular argentina.

