El tipo de cambio libre aumentó 4% en una semana y empiezan a generarse inquietudes respecto al nivel de traslado al conjunto de precios de la economía.
El dólar libre se despertó y alcanzó un récord nominal en la última semana. El año pasado los movimientos del tipo de cambio paralelo se trasladaban inmediatamente a precios y las expectativas de nuevas subas presionaban sobre la inflación. El panorama económico ahora es distinto y esa tendencia puede cambiar.
La divisa en el circuito informal arrancó la semana cotizando a $1.180 y el viernes cerró a $1.220, tras haber llegado a un máximo de $1.300 antes del cierre del jueves. De esta manera, la brecha con el dólar oficial mayorista que fija el Banco Central alcanzó el 30,9 por ciento.
En 2023, con cepo mediante, el Banco Central hizo dos devaluaciones: la primera fue en agosto, luego de las PASO, con un salto del 22%. Esto redundó en que la inflación de ese mes ascendiera a dos dígitos (12,4%) y se acelerara aún más en septiembre (12,7%). Con la llegada de Javier Milei al gobierno, se concretó una devaluación del 54%, tras lo cual el Índice de Precios al Consumidor (IPC) llegó a un pico del 25,5 por ciento.
Pero la alta inflación a lo largo del 2023 estuvo en gran medida impulsada por las distintas corridas cambiarias en el dólar libre, e incluso por las subas diarias. Ahora bien, la pregunta es si el aumento del tipo de cambio paralelo de esta semana se trasladará o no a los precios de bienes y servicios.
Fuente: Infobae

