Este 29 de junio se conmemora el Día de San Pedro Apóstol, figura central del cristianismo, considerado el primer Papa de la Iglesia Católica y uno de los discípulos más cercanos a Jesús.
Según la tradición, San Pedro fue pescador antes de ser llamado por Cristo y tuvo un rol clave en la expansión del mensaje evangélico, siendo además mártir por su fe.
En el marco de esta fecha significativa, la Municipalidad de San Pedro de Jujuy, en conjunto con la Parroquia San Pedro de Río Negro, organizó una serie de actividades conmemorativas que se desarrollan durante toda la jornada.
Las propuestas incluyen celebraciones litúrgicas, desfile, encuentros comunitarios y espacios de reflexión destinados a toda la ciudadanía.
Desde la organización extendieron una invitación abierta a la comunidad para participar de este día especial.
San Pedro, apóstol patrón de la ciudad de Roma
Su nombre era Simón, aunque más tarde Jesús lo llamó Pedro. Nació en Betsaida, vivía en Cafarnaún y era pescador en el lago de Tiberíades.
El Maestro lo invitó a seguirlo junto a su hermano Andrés, y con Santiago y Juan los hizo testigos de grandes hechos: la resurrección de la hija de Jairo, la transfiguración, la agonía en el huerto de los olivos.
La misión de Pedro
Después de la resurrección de Jesús, los apóstoles se reunen en el cenáculo, donde a veces se presenta el Maestro. Cada uno regresa a su propia vida cotidiana, y Pedro retoma su barca y sus redes. Y justo después de una noche en que estaba pescando, el Maestro se le aparece de nuevo, le pide que apaciente sus corderos y le predice con qué muerte glorificará a Dios (Jn 21, 3-19).
Después de la ascensión del Señor, Pedro es el punto de referencia de los apóstoles y de los primeros seguidores de Cristo. Comienza a hablar en público, a predicar y a hacer curaciones. El Sinedrio lo arresta y lo libera varias veces. Toma conciencia de la autoridad con la que habla y del entusiasmo de la gente a su alrededor. El número de los primeros cristianos aumenta poco a poco.
Pedro comienza a viajar de ciudad en ciudad anunciando la Buena Nueva. Regresa a menudo a Jerusalén, y es allí donde un día Pablo se presenta ante él y ante los otros apóstoles, dándoles testimonio de su conversión. A partir de entonces Pedro y Pablo viajan por caminos distintos, aunque se encuentran en Jerusalén. Pedro se confronta con Pablo muchas veces, acepta sus observaciones y consideraciones, y discuten sobre cómo orientar la Iglesia naciente. Por último los dos apóstoles llegan a Roma.
Imagen: Pregón

