Graciela Sosa sostuvo que “nunca se acercaron” a hablar con ellos mientras que Silvino Báez afirmó que “Fernando no pudo donar ni sus órganos por las patadas que le dieron”.
Al término de la décimo segunda audiencia que investiga el homicidio de Fernando Báez Sosa, los papás de la víctima Graciela y Silvino aseguraron que “él es el perjudicado, le rompieron la cabeza”.

“A Fernando lo asesinaron de la manera más cruel, hicimos este viaje en busca de justicia”, dijo la mamá.
También negó haber recibido una carta por parte de Juan Pedro Guarino y no quiso hablar de la declaración de Máximo Thomsen.
Graciela sostuvo que las familias de los ocho rugbiers acusados de asesinar a su primogénito “nunca se acercaron” aunqueinsistió: “que nos pidan perdón no nos devuelve a mi hijo”.
“Sinceramente estoy sin palabras. Fernando no pudo donar ni sus órganos por las patadas que le dieron”, expresó con tristeza el papá.

