La colombiana regresó al país para cerrar su gira “Las Mujeres Ya No Lloran World Tour” y enloqueció a cientos de fanáticos con un setlist pensado para bailar, llorar y cantar a todo pulmón. El homenaje a Gustavo Cerati y la orquesta del Teatro Colón que eligió para entonar uno de sus clásicos
Desde temprano el barrio porteño de Liniers se transformó para recibir a una de las cantantes más convocantes de Latinoamérica: Shakira.
Desde temprano se empezó a respirar una energía contagiosa que lo único que pedía era cantar y bailar al ritmo de los hits de la colombiana, quien no decepcionó a los miles de fanáticos que se presentaron en el Estadio José Amalfitani para celebrar su carrera en el marco del cierre de “Las Mujeres Ya no Lloran World Tour”, gira con la que dio la vuelta al mundo desde el 11 de febrero del 2025.
Pelucas violetas, en honor a “Las de la intuición”, caderines árabes, las réplicas exactas del look de “Chantaje” y grupos de amigos con outfits personalizados para la ocasión fueron solo algunos de los detalles que se pudieron ver dentro y fuera del estadio. Desde el momento en el que Ángela Torres finalizó su presentación, la ansiedad generalizada por la salida de la cantante comenzó a aumentar y la leve tardanza en su salida solo hizo del encuentro algo todavía mejor.
A las 21:30 en punto, con el cielo despejado, la Loba salió a escena con la caminata que se convirtió en uno de los momentos más icónicos del tour. Al ritmo de “La Huesera” y con los gritos de los fans convocados en el estadio de Vélez, partió al encuentro de sus miles de fanáticos. “Estoy aquí Argentina” fueron las primeras palabras que pronunció frente a un público que esperó el reencuentro durante meses.
Desde el primer momento, la energía que irradió Shakira fue completamente contagiosa y, durante las dos horas y media de show, no decayó en ningún momento. “La fuerte”, “Girl like me”, “Intuición” y “Estoy” fueron las primeras canciones que entonó para encender los motores de la verdadera fiesta que fue su show. Durante “Estoy”, el pogo no tardó en formarse y los fuegos artificiales acompañaron a la perfección el momento.
El público fue hechizado por la cantante, al punto de que muchos de ellos no podían creer lo que veían sus ojos. Antes de comenzar con los siguientes temas se tomó unos segundos para conectar con todos los presentes, que por tan solo unos minutos bajaron el volumen de los gritos. “Son increíbles. No saben qué alegría me da estar aquí en esta segunda vuelta, gracias por permitírmelo. ¿Por qué será que cuando vuelvo a Argentina siento que estoy en casa? ¿Serán los tantos años que venimos queriéndonos, acompañándonos?“, fue lo primero que dijo al hacer una pausa del ritmo festivo que impuso con tan solo cuatro temas.
Fuente: Infobae

