En la jornada del último miércoles, en la localidad de Calilegua un bebé de un año de edad que no podía respirar fue salvado gracias a la rápida intervención de un efectivo Policial. El menor se estaba ahogando con un bolo alimenticio que no podía digerir.
Todo comenzó alrededor de las 15:30 horas con el pedido de auxilio de una pareja de padres, quienes desesperadamente solicitaban ayuda debido a que su hijo se estaba bronco aspirando con la comida que acababa de ingerir.
Afortunadamente uno de nuestros uniformados, que se encontraba apostado cubriendo un servicio de vigilancia en el barrio 1° de agosto de esa ciudad de las Yungas, pudo socorrer la emergencia.
Sin dudar ni un segundo, el policía tomó al bebé de forma inmediata y en compañía de sus progenitores, lo trasladó en su propio automóvil particular hasta la guardia del nosocomio local
Allí, los profesionales de la salud practicaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) logrando estabilizar los signos vitales del infante.


