UN MISTERIOSO OBJETO QUE VIAJA EN EL ESPACIO A 217.000 KM/H PODRÍA SER UNA NAVE EXTRATERRESTRE

Muchos científicos creen en la «hipótesis del Bosque Oscuro».

Esta indica que la humanidad no ha detectado señales de civilizaciones extraterrestres porque estas permanecen ocultas para protegerse de posibles depredadores o para convertirse en cazadoras.

Y ahora apareció un misterioso objeto de 24 kilómetros de ancho que viaja a través del espacio a 217.000 km/h y podría ser una nave extraterrestre «posiblemente hostil» que podría ser «terrible para la humanidad», según los científicos.

Los científicos detectaron 3I/Atlas el 1º de julio y creyeron que se trataba de un fenómeno natural que viajaba hacia el Sol desde otra estrella en un viaje que duraba miles de millones de años.

La NASA predice que alcanzará su punto más cercano al Sol el 30 de octubre a una distancia de 209 millones de kilómetros, pasando dentro de la órbita de Marte, informa Daily Star.

Se esperaba que pasara cerca de la Tierra a una distancia de unos 240 millones de kilómetros.

Pero ahora un equipo de científicos del Reino Unido y la Universidad de Harvard han advertido que podría no ser un objeto natural como un cometa y podría ser una nave espacial extraterrestre capaz de atacar la Tierra en noviembre.

Han sugerido que los gobiernos deberían prepararse para enfrentarse a un «intruso interestelar» operado por extraterrestres que puede no ser amistoso.

Un objeto interestelar con características que desafían la ciencia

Este objeto interestelar ha despertado gran interés entre los científicos debido a una serie de anomalías que desafían las explicaciones naturales conocidas.

En primer lugar, su tamaño es excepcional: con un diámetro aproximado de 20 kilómetros, supera con creces el de un asteroide típico. Además, su órbita es sorprendentemente precisa, alineándose casi a la perfección con el plano eclíptico del sistema solar, algo que, según estimaciones, solo tiene un 0.2% de probabilidad de ocurrir por casualidad. A esto se suma la ausencia total de actividad cometaria, ya que no presenta señales de desgasificación, lo que descarta la posibilidad de que se trate de un cometa convencional. Finalmente, su trayectoria incluye aproximaciones sumamente cercanas a Venus, Marte y Júpiter, con una probabilidad combinada de apenas 0.005%, lo que ha llevado a algunos investigadores a considerar hipótesis no convencionales sobre su origen y naturaleza.

Fuente: Clarín

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