Este día fue instituido en 1997 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en conmemoración del nacimiento de James Parkinson, médico y sociólogo británico, que descubrió la enfermedad y se celebra para concientizar a la población acerca de este padecimiento neurodegenerativo que afecta a millones de personas.
¿Qué es el Parkinson?
La enfermedad de Parkinson es una condición degenerativa, progresiva y crónica del sistema nervioso central ocasionada por la pérdida de células productoras de dopamina en el cerebro, un neurotransmisor que regula el movimiento, causando que se detenga su producción lo que termina desencadenando en esta afección.
Según la OMS, la enfermedad de Parkinson afecta a 1 de cada 100 personas mayores de 60 años y se estima que para el año 2030 habrán alrededor de 12 millones de pacientes en el mundo. En la Argentina, si bien no hay cifras oficiales, se calcula que cerca de 100 mil personas conviven con esta enfermedad.
Algunos de los síntomas más características de este mal son el temblor, la lentitud del movimiento y la rigidez, aunque también existen los llamados “síntomas no motores”, como la depresión, el trastorno del sueño y la constipación. Estas señales pueden confundirse con otras dolencias provocando que los pacientes puedan demorar entre 3 y 5 años en recibir el diagnóstico adecuado.
El Parkinson es actualmente la segunda enfermedad neurodegenerativa más prevalente en el mundo, después del Alzheimer y la edad media de comienzo es alrededor de los 55 años, considerándola una afección casi exclusiva de los adultos mayores.
Síntomas premotores
Es necesario advertir acerca de esta patología y, sobre todo, de los síntomas premotores, que aparecen mucho tiempo antes que las manifestaciones más evidentes de la enfermedad, que son los síntomas motores.
Los síntomas premotores son los siguientes:
- Pérdida de olfato (hiposmia que es la reducción en la capacidad para detectar olores)
- Trastornos del sueño REM: es la etapa de sueño profundo, la etapa onírica, en la que aparecen sueños vívidos y los movimientos durante el sueño (pataleos espontáneos, caídas y hasta puñetazos).
- Constipación: la alteración neuronal afecta también al intestino y al ritmo evacuatorio.
- Depresión: pueden aparecer signos de apatía o desinterés, ansiedad o cambios en la conducta.
Con relación a la alteración del olfato, se trata de un trastorno cuantitativo, es decir que es una disminución de la capacidad de oler, conocida con el nombre de hiposmia. Este síntoma puede preceder hasta 20 años a la aparición de las manifestaciones motoras e incluso antes del diagnóstico de enfermedad de Parkinson propiamente dicha.

